Hoy 8 meses después... odias lo que creaste....o ¿destruiste? y yo de puta madre tengo que seguir fingiendo ser fuerte...
Menos mal y acabó...Menos mal y recordé porqué acabó...
miércoles, 11 de abril de 2012
domingo, 11 de marzo de 2012
Vacilaciones II
Esos
ojos chicos,
detrás de esas grandes gafas,
A
pesar de la distancia,
Tanto
espacial como sentimental,
Aún me
desorientan…Aún me erizan la piel…
A ti
te debo noches bellas
Y sueños
profundos…
Lamento,
pues, que la correspondencia
Haya
sido limitada…
Tú: Casi-Arte
Te des-escribo
en retazos…
de servilletas,
papeles rotos o usados,
en cuadernos olvidados…
Y es
así como te conservo…
como no te condeno al olvido…
re-escribiéndote en cada hoja…
Vailaciones I
Ingenua
yo,
Convencida
de que te había sacado de mi cabeza,
Esa
que colonizaste hace algunos meses.
¡El
único lugar del que no te he podido echar!
Una espera
la mañana. La ve como la salvación.
Y así
cada mañana espera el nuevo mañana:
Viviendo
anclada en el pasado, ignorando el presente…
Añorando el futuro inexistente…
Fue así
como se me pasaron años de vida:
Amando
para luego tratar de olvidar…
viernes, 2 de marzo de 2012
El café
Había decidido encararla,
después de evadirla durante varias semanas. Era cierto que trataba de asumir la
posición más serena posible, sobre todo en ella; era cierto también que no
sabía sí lo que sentía era ira, frustración o una mezcla de ambas; además de
ello había procurado regresar a la política de ser consecuente entre lo que
dice, lo que hace y lo que dice que hace. A pesar de ello no podía negarse que
esa noche había llorado con la intensidad (aunque no con la frecuencia) con que
lo venía haciendo hace unos meses, esta vez el tema era nuevo y era la
comprobación de una hipótesis que había formulado en confidencialidad consigo
misma.
Había vuelto a ser fría. Sin
tartamudear y sosteniendo la mirada, usando ese tono despectivo que le permitía
su sonora voz le dijo:
-Sé que pasó. Sé, además,
que no fue algo que ocurriera precisamente “sin querer”, por casualidad… un “no
sé cómo pasó”, no sería creíble, de hecho sabes que lo sé… tu intensión no era
de disculpar, era de contar, como si de esa manera consiguieras lavarte la
culpa que te tortura…de hecho, sí me lo preguntas creo que ni siquiera tienes
remordimiento…Sé que lo disfrutaste ¿y quién no?
lunes, 27 de febrero de 2012
Decantamiento I
Tengo 21 años y no soy nada
de lo que de más joven quería. Debería estar graduada. Pensaba que con mis
incipientes habilidades para la escritura, mi ensimismamiento decidido y el
extraño amor hacía mi madre, conseguiría graduarme a los 21 y no a los 22 como sucederá
ahora (sí es que sucede). Ayudar a mi mamá, trabajar en algo que me gustara…
Sé que los problemas no son
solo míos y que tal vez los míos no son los más graves, pero vengo de 20 años
de tratar de levantarme sobre la tumba que se me cavó y que ayudé a cavar. Fui
criada con comodidades, aunque sabía que no las tenía, de pequeña era muy
caprichosa pero cambié porque descubrí mi realidad. De grande es duro que todo
el mundo te presione a graduarte pero no saben que pasa en tu cabeza, ni por qué
estas así. A estas alturas en días como hoy todo se mezcla y hace más daño que
cuando de chica conocías las mismas situaciones, entonces le pedías al señor
del cielo, ese en el que ya no crees,
que por favor te dejara crecer rápido porque necesitabas ayudar a mamá y aunque
eso ocurrió ahora es diferente ya eres grade, pero aun no puedes ayudar a mamá,
ella siente que debe mantenerte, tu sientes que debes cuidarla, todavía no
puedes pero necesitas hacerlo ahora o la pierdes
lunes, 20 de febrero de 2012
Disculpas
La autocensura es dolorosa. Te
aleja. Sin embargo, en personas como yo (explosivas, impulsivas, agresivas) es
necesario. Dejas de herir, pero sobre todas las cosas dejas de herirte. No siempre
tengo “la culpa”, no siempre soy “mala”, sigue siendo, de igual forma, más
fácil culpar a quienes tienen antecedentes y sigue siendo más fácil que los que
tenemos antecedentes seamos culpables. Al principio opté por hablar poco, por
no hacer gestos y fingir sonrisas como a la gente “normal” le gusta; luego
simplemente preferí callar, puesto que de todas formas la seguía embarrando
con esos a quien quería o aquellos a los que simple y llanamente no quería
incomodar.
Esta es una disculpa: Para ti.
Para ella. Para ellos.
Esta es una tumba: Para mí.
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